Thermomix® Granada

Ricardo Segovia Lozano

Mi familia descubrió Thermomix® en 2007 a través de mi tía Montse, que fue la pionera con el modelo TM31.

En 2018, mi madre se ganó su TM5 vendiendo cuatro unidades, que era el objetivo fijado para obtenerla sin desembolso. Poco tiempo después, con la llegada del TM6, se propuso conseguirlo y aunque no le resultó fácil, también lo consiguió. 

Por mi parte, maestro de vocación y sin saber hacer ni un huevo frito, en 2019, obligado por necesidad, empecé a utilizar el TM31 que mi tía le había vendido a mi madre, y desde ese momento el mundo Thermomix® se convirtió en una de mis pasiones. Poco tiempo después, en 2020, con la pandemia, pude dedicarle más tiempo y en noviembre de ese año mi madre me animó a conseguir el TM6 sin pagar. Mis comienzos no fueron fáciles, puesto que mi entorno era el mismo que el de mi madre y debía buscar nuevos clientes fuera de mi zona de confort. Sin embargo, acabé cumpliendo los plazos para conseguir mi primer Thermomix® y creando mi propia red gracias a la generosidad de los clientes, que cuando están satisfechos, contribuyen a que sus amigos también lo descubran.

Mi familia descubrió Thermomix® en 2007 a través de mi tía Montse, que fue la pionera con el modelo TM31.

En 2018, mi madre se ganó su TM5 vendiendo cuatro unidades, que era el objetivo fijado para obtenerla sin desembolso. Poco tiempo después, con la llegada del TM6, se propuso conseguirlo y aunque no le resultó fácil, también lo consiguió. 

Por mi parte, maestro de vocación y sin saber hacer ni un huevo frito, en 2019, obligado por necesidad, empecé a utilizar el TM31 que mi tía le había vendido a mi madre, y desde ese momento el mundo Thermomix® se convirtió en una de mis pasiones. Poco tiempo después, en 2020, con la pandemia, pude dedicarle más tiempo y en noviembre de ese año mi madre me animó a conseguir el TM6 sin pagar. Mis comienzos no fueron fáciles, puesto que mi entorno era el mismo que el de mi madre y debía buscar nuevos clientes fuera de mi zona de confort. Sin embargo, acabé cumpliendo los plazos para conseguir mi primer Thermomix® y creando mi propia red gracias a la generosidad de los clientes, que cuando están satisfechos, contribuyen a que sus amigos también lo descubran.